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Favores recibidos

Favores Recibidos
 

1. Sofía Gloria Valencia de Rubio

Culiacán, Sinaloa. México

18 de junio del 2005

Narración de un favor  que el Siervo de Dios Jesús María Echavarría, alcanzó de Dios por medio de su intercesión a la niña Silvia Cristina Rubio Álvarez.  De Culiacán, Sin.

 *       Mi nieta, nació el 18 de Sep. del  2001. A los 15 días de nacida se le diagnosticó Hidropesía y se le practicó una operación mediante la cual se le instaló una válvula en la cabecita con una sonda que le baja desde su cerebro hasta el abdomen para que le drenara ese exceso de agua en su cerebro.

*       A los 9 meses después, el 22 de junio del 2002, se le tapó la válvula y hubo qué operarla para revisarla y proceder a cambiarla. Se le cambió y al poco tiempo se le volvió a tapar; había que anestesiar a la niña para hacerle estudios en su cabecita y fueron 2 veces más que entró al quirófano.  Estaba ya muy malita y aquí en Culiacán le recomendaron a los papás que la llevaran a México para una mejor atención en su caso. 

*       En México estuvieron en el Hospital Federico Gómez y en el Hospital Pediátrico Siglo XXI. Allá la volvieron a operar y estando en la sala de urgencias le hicieron punciones para extraerle el líquido   cefalo-raquideo. Pero todo fue contraproducente ya que no le dieron la atención debida a la niña los médicos de esos nosocomios y contrajo allá una infección que más tarde se le complicó.

*       Se regresaron de México con la niña, tenía muy altas temperaturas y desesperados por la negligencia y falta de atención médica y sintiendo un martirio por estar lejos de la familia en Culiacán. 

*       Silvia fue internada en el Hospital Pediátrico en Culiacán, y en la noche del 16 de agosto 2002 fue el Padre Orozco a administrarle el bendito Sacramento de la Unción de Enfermos porque había contraído meningitis y estaba grave en terapia intensiva. 

*       Mi Esposo Francisco, que estaba a un lado de la niña, cuando el Padre empezó a ungirla, dice que vio cómo ella reaccionó. 

*       En la noche nos dijeron los médicos que le aplicarían lo último que se le podía hacer y el riesgo sería que le podía colapsar el cerebro administrándole un antibiótico mediante una jeringa directamente al cerebro por tres días seguidos.

*       Así se hizo y a los 5 días la niña empezó a reaccionar y milagrosamente la pus de su cerebro le empezó a salir completamente, con todo y las costras de pus pegadas. La Doctora que la atendía -Dra. Dulce María Espinoza- (no creyente) exclamó:
“€œEsto no se ve”€ Yo pensé éste es un milagro patente ¡Gracias Dios mío! La volvieron a operar para ponerle su válvula el 28 de agosto y el 28 se le tapó otra vez y entro de nuevo al quirófano.

*       Ese día por la tarde fui al hospital a cuidarla un rato, y de regreso a casa como no tenía carro me fui a pie al centro con la idea de comprar en la Librería San Pablo una estampita y flores para una imagen de Ntra. Sra. de Guadalupe que tengo en casa; por el camino iba muy triste y pensando en el largo viacrucis que han tenido que pasar  sus papacitos la familia y mi nieta a tan corta edad, (Aún no cumplía el año de nacida). 

*       Llegué a la librería y me atendió muy amablemente la Hermana Clara María castro, le dije que yo ya estaba desesperada porque apenas salía la niña de una y entraba en otra crisis. Me dijo la Hermanita que no desesperara y que le pidiera a Dios Nuestro Señor a través del Sr., Obispo Jesús María Echavarría, oriundo de Bacubirito, Sinaloa. 

*       Ellas a su vez iban a poner a Silvia Cristina  bajo la protección y amparo del Siervo de Dios Jesús María, para que a través de su intercesión hiciera el milagro de curarla completamente. 

*       DOY TESTIMONIO de que a partir de entonces y haciendo oración y petición diariamente al Siervo de Dios, Jesús María Echavarría, la niña no ha tenido ningún problema con su válvula y goza de una buena salud y una inteligencia sorprendente y admirable,  a pesar de que los médicos decían que tendría serias secuelas en sus facultades al grado de no poder oír, ni ver, ni moverse.

 

¡Bendito y alabado sea Dios!

 

2. Ma. Concepción Ochoa de Hernández

 Hace 13 años vivíamos en la ciudad de México, D. F. y fuimos a Durango en Navidad y al regresar a México, mi hija menor que siempre fue un poco rebelde decidió irse a vivir a Durango pero no con la familia sino por su cuenta y rentar un departamento y ahí estudiar la Preparatoria. Nada la disuadió y nosotros ya no teníamos autoridad sobre ella. Fue juntando las cosas necesarias. Angustiada yo hablé con mi mamá a Monterrey y me dice:
“€œPídele al Sr. Obispo Jesús María Echavarría a mí me acaba de  hacer un milagro muy grande”€ y me lo contó: Rézale a Dios  Nuestro Señor un Padre Nuestro, Ave maría y Gloria y dile que por  intercesión del Sr. Obispo te ayude con Marcia.  Yo lo hice, y no sé si al día siguiente o a dos días después invitó a cenar a una amiguita de su infancia que se había casado muy jovencita y ella y su esposo,  no sé qué hablarían con ella, lo que recuerdo es que me dijo:
“€œNo me voy a Durango”€  Yo le doy gracias a Dios porque escuchó al Siervo de Dios. Ahora, desde hace algunos años vivimos en Durango toda la familia y ahí se casó Marcia. Gracias Sr. Obispo por tu intercesión.
 
 3. Carlos Horacio Espinosa Charles. Doy gracias a Dios por haber resuelto mis necesidades espirituales, económicas y de salud, por intercesión del Siervo de Dios, Mons. Echavarría, y por haber encontrado unas actividades provisionales que me permiten el sustento económico.
 

 4. Idalia Fernández, Vda. de Rodríguez.

 Doy gracias al Excmo. Sr. Obispo Jesús María Echavarría por un milagro muy grande que me concedió.  Tengo un hijo, José Miguel,  que es diabético y hace tres años tenía en uno de sus pies una llaga que con nada se cerraba y los doctores opinaban cortarla y otros ponerle un injerto, pero él no aceptó ninguna de las dos opciones. Yo le pedí al Sr. Echavarría que intercediera a Dios por mi hijo, le diera su alivio, como así sucedió, ya van 4 años y hasta la fecha sigue bien. Yo doy este testimonio y doy gracias a Dios que escuchó los ruegos del Sr. Obispo Echavarría.
 

 5. Rubí Martínez

 Doy gracias a Dios porque por intercesión de Jesús María Echavarría, me ayudó a pasar un examen muy difícil de mi trabajo y también gracias a él, me aumentaron las horas base en mi escuela, lo cual era muy difícil ya que hay un rol y yo estaba al final de la lista.  Sin embargo yo pensé que para Dios no hay imposible y me puse a rezar la oración la oración para pedir favores, del Sr. Echavarría, de una estampa que me regalaron en las fiestas del Santo Cristo. Yo le pedí por intercesión del Obispo y se me concedió lo que tanto deseaba, después de unos meses.
 

 6. Ma. Josefina Solís Alvarado

Rogué al Sr. Obispo Echavarría que mi amiga Ramona, saliera bien de su operación muy delicada. Su problema era muy grave le extrajeron mayor parte del intestino, y estuvo sometida cada mes a un tratamiento en la Cd. de Monterrey. Yo le rogué mucho al S. de D. Jesús María Echavarría, para que quedara bien mi amiga y al llevarla el 5 de mayo del 2003, al médico para saber si le iban a dar otro tratamiento mas fuerte, regresó muy contenta, porque ya no encontraron más problema  y la dieron de alta. Lo supe primero por su Esposo y luego por Ella, y le platiqué que yo le había pedido mucho al Sr. Obispo Echavarría para que consiguiera su alivio, y ella  da gracias a Dios y al Señor Obispo por ese favor tan grande. Yo por mi parte también le agradezco a Mons. Echavarría que me haya escuchado.Niño Joel Zabid, 7 años, Guanajuato, Gto.Doy gracias a Dios y al Sr. Obispo, por su intercesión, por la salud del niño Joel.Una enfermedad le paralizó todo el cuerpo y perdió el habla.Oramos a Mons. Echavaría por su salud y actualmente el niño ha tenido mucha mejoría y ya habla, a pesar de que los médicos  no dieron muchas esperanzas.
 

 7. Ma. del Carmen Herrera G.

 Yo me encontraba en camino rumbo a León, Gto. Y se me empezó a manifestar la Migraña, me da muy fuerte y los síntomas son: Se me duerme la mano y el brazo derecho, la lengua y a la cara hasta la garganta, y me empieza un dolor intenso de la cabeza, pierdo la coordinación de mis sentidos. Cuando inicié con los síntomas le dije a mi hija, ella me aconsejaba que nos regresáramos, le dije que no, y empecé a pedirle con todo mi corazón al Siervo de Dios, Jesús María, que me diera mi alivio, y cual sería mi sorpresa que lo dormido se me desapareció, y el dolor de cabeza se me quitó, mi hija no lo creía cuando le dije que ya me sentía bien. Gracias a la intercesión de Jesús María pudimos seguir el viaje.
 

 8. Javier González y Marisol Zertuche

El día de hoy acudimos a dar gracias s Dios,  por la intercesión del Siervo de Dios, Jesús María Echavarría, por haber logrado la recuperación del Sr. Andrés Saucedo, quien el pasado 4 de diciembre del 2001, fue internado en el Hospital Universitario en fase Terminal a causa de una insuficiencia renal y otras complicaciones, de allí salió. Al Sr. Andrés el día 5 de Dic. 2001. se le sometió a una cirugía de alto riesgo, en la Clínica La Concepción. Al término de la cirugía y durante el traslado de la clínica al Hospital Universitario, le hicieron oración en la ambulancia, su esposa y su hijo mayor utilizando la estampita que tiene la reliquia del Sr. Echavarría, (que yo les regalé). El Sr. Andrés iba inconsciente y en estado crítico. Padecía alta presión y no se le puso anestesia completa, por eso fue muy doloroso para él. Cuando llegaron al Hospital, él mostró una mejoría notable aún en su semblante, desde ese momento estuvo fuera de peligro y a los tres días ya estaba en su casa llevando una vida normal. Además de la oración también hicimos una súplica escrita, para pedir su salud, por eso damos este testimonio.
 

 9. Reina Alhelí Doñez Hernández.

 Jesús María Echavarría, vengo a darte las gracias que por tu intercesión he conseguido de mi Padre Dios.  Uno de ellos es que me habían detectado cáncer en la matriz, te pedí con mucha confianza por mi salud y al revisarme el oncólogo  me dijo que ya no tenía nada. Sané  por completo.Otro es que a mi hijita la operaron de una piernita, salió del hospital muy desesperada gritando y llorando y bastante inquieta. Le pedimos al Siervo de Dios por ella  y pusimos su estampita debajo de la almohada, y sus dolores se le calmaron, así pasó tres meses ya muy tranquilita, sin quejarse. Gracias  a Dios, cuídenmela siempre.
 
10. Enriqueta Eguía Salazar  El miércoles de Ceniza, fui a visitar a la Cripta de Monseñor Echavarría y cuando iba bajando para pedirle por mi salud, yo sentí algo muy bonito que jamás había sentido, como que alguien me iba a recibir, me senté y empecé a llorar y a pedirle principalmente que saliera bien de mis análisis, pues me asustó mucho la doctora porque bajé mucho de peso y me dijo que tenía anemia, y por eso le pedí a Monseñor que yo saliera bien, y gracias a Dios,  al día siguiente  llevé los resultados y  me dijo la Doctora: Sra. Ud. ya está normal, luego pensé en Monseñor, porque yo se lo había pedido ese favor. Ahora le encomiendo a todos mis hijos, cada uno tiene un problema de salud, confío en Dios que les conceda su salud por intercesión del Sr. Obispo Echavarría.
 

 11. Familia Fuentes Galván

*       Doy gracias a Jesús María Echavarría, obispo, por interceder por mí ante Dios y permitir que escuchara mis súplicas. No tengo palabras para agradecerle todo lo que hicieron por mi papá Alfredo Fuentes Rodríguez; ya que el 23 de julio del 2008, sufrió un infarto agudo y ese mismo día y a la misma hora en que mi papá se encontraba en el hospital, mis hijos y yo estábamos en el atrio de la catedral pidiéndole al Sr. Obispo que cuidara a mi papá, que no permitiera que nada malo le sucediera, que lo protegiera y que le ayudara en su trabajo, después me enteré de lo que pasó y al ir a verlo al hospital, mi mamá me dijo que estaba delicado, que posiblemente lo pasarían a terapia intensiva.*       Teníamos mucho miedo, ya que mi papá es diabético e hipertenso. Entré a verlo y le puse la imagen del siervo de dios en el pecho, le volví a pedir que lo sanara, y a mi papá le dije que le pidiera a Dios y al Obispo que lo sacara adelante, que lo sanara y que le quitara cualquier mal que pudiera tener. Horas más tarde, lo pasaron a piso, ya se encontraba estable y sin molestia alguna. Le di infinitas gracias a Dios y al obispo por la gracia concedida y como muestra de agradecimiento le hablamos del Sr. Obispo a otro paciente y le regalamos su imagen y oración para que también
él solicitara su ayuda.El viernes 5 de septiembre, acudí a la cripta para agradecerle al Sr. Obispo todo lo que había hecho por nosotros, ya que mi papá se encontraba bien de salud, llegué en la noche, le platiqué a mi papá que había ido a ver al obispo y estaba contento;  pero esa misma noche se sintió mal, tenía dolor en el estómago, tenía infección; mi mamá y mi hermana lo llevaron al doctor y le dieron pastillas para el dolor y la infección, la presión la traía
baja.*       La mañana del sábado 6 de septiembre, lo llevaron al hospital, traía diarrea, dolor de huesos, le chocaron la presión la traía baja, le pusieron suero porque se estaba deshidratando; al terminárselo, lo dieron de alta, le pusieron una inyección para el dolor de huesos, ya que no podía sentarse ni caminar.  Ya en casa se encontraba mejor, pero al tomar el medicamento en la noche, horas después se volvió a sentir mal, le llamaron a una ambulancia para que lo trasladaran al hospital, no podían subirlo a la camilla, le dolía todo el cuerpo, no podía sostener la cabeza, estaba muy mal, la doctora que lo atendía en el hospital en urgencias, lo trataba muy mal, le metieron una sonda por la nariz, para que se le saliera la flema, los gases , porque su estómago estaba demasiado inflamado, se quejaba de que le molestaba, le decían que pusiera de su parte, que era muy terco; la presión la traía muy baja y el azúcar elevada, le pusieron medicamento por vía intravenosa para bajar el nivel de la glucosa, comenzó a sudar y mi hermana y yo pensábamos que estaba mejorando, pero no era así, sudaba la mitad de su cuerpo, mientras que de los pies estaba frío y los dedos se le estaban poniendo morados, mi papá se quejaba mucho, decía que ya no aguantaba, que le quitaran todo.*       Mi hermana y yo lo tomábamos de las manos, él nos miró a las dos, puso los ojos en blanco y dejó de moverse; mi hermana le hablaba, le movía la cabeza, pero no reaccionaba. Le grité a la doctora,  y el enfermero decía: ¡se nos va, doctora, se nos fue!  Mi papá entró en paro, la doctora dijo: “€œya no puedo hacer nada”€.*       Fue a medicina interna y se acercaron todos los doctores que estaban de guardia; la doctora Orozco lo tomó de la mano, comenzó a checarlo y dijo: ¡Don  Alfredo,  ¿me escucha?, y mi papá reaccionó; contestó: “€œ si”€, le chocaron el azúcar, la presión le hicieron un electro, estaba muy mal, (la doctora, Orozco se dio cuenta de que le había dado el medicamento equivocado), aparte de que la sonda no sirvió de nada, sólo lo lastimaron, debieron haberle metido 20 cm. de tripa y fue  1 metro lo que le introdujeron.  Ya en medicina interna le hicieron análisis, la doctora se acercó con mi hermana y conmigo y nos dijo:  “€œque mi papá estaba muy grave, que le pidiéramos mucho a Dios, para que lo ayudara, ya que no tenía esperanza , pero que los milagros existían, y que no perdiéramos la fe; y pidan, pidan mucho,  y a mi déjenme hacer lo que yo se hacer”€.*       En ese momento sentí un miedo inmenso y comencé a llorar, no podía creer lo que estaba pasando, no imaginaba la vida sin mi papá, y me negaba a aceptar lo que escuchaba y veía.  Por un momento surgieron los reproches del “€œ¿por qué?”€, si habíamos ido a darla gracias al obispo si había ido a la iglesia  a pedir por mi papá, ¿por qué ahora todo esto? .  Gritaba por dentro.Dejé  de llorar y le dije: “€œestá bien Dios, si es tu voluntad y te lo vas a llevar, llévatelo, te lo entrego, lo pongo en tus manos, pero llévatelo de una vez, pero ya no lo hagas sufrir”€; ya mas tranquila me acerqué a mi hermana y le dije:
“€œya no llores, entrégaselo a Dios, ponlo en sus manos, pero pídele que ya no sufra”€.*       Les llamé a todos mis hermanos y a mi mamá para que estuvieran al pendiente,  mientras miraba todo lo que la doctora Orozco le hacía a mi padre y a su vez
“€œle pedía a Dios que fueran sus Divinas manos quienes lo estuvieran atendiendo”€. Horas después de rezar,  mi papá tenía muy débil su corazón necesitaba un marcapaso, el cual no tenían a la mano, la doctora haciendo maniobras juntando y pegando cables, logró adaptarle uno, que fue el que lo sacó adelante, ya por la tarde casi anocheciendo mi papá estaba estable.*      Sentí una alegría inmensa, ya que todos los doctores decían que era un milagro, nadie podía creerlo. Mi papá me reconoció a lo lejos, me acerqué y ya podía moverse, sostenía los brazos, su cabeza, movía sus piernas, me dijo:  que cuando entró en paro, sintió muy bonito, pero Diosito no me quiso, me  regresó, le pedí al Obispo que no me llevara, que me dejara con todos ustedes.*       Ya más tranquilas platicamos mi hermana y yo de lo que sucedió, momentos antes de que mi papá entrara en paro  y sin saber ninguna de las dos, al mismo tiempo rezábamos y le pedíamos al Obispo Jesús María Echavarría.*       Ya para el lunes 8 de septiembre mi papá ya no traía el marcapasos, ni el oxígeno, ni el aparato del electro, ya estaba en piso, en observación; dándolo de alta el día martes, y estable de todo.¡Bendito sea Dios, por haberme escuchado y al Sr. Obispo Echavarría por haber intercedido por mi papá!.Toda la Familia Fuentes Galván da las gracias a Dios y al Sr. Obispo Jesús María Echavarría por todas y cada una de las bendiciones que han dado a nuestra familia.
 

 12. Alicia Velazquez Mellado

Solución del Fraude en una Empresa.Agradezco al Siervo de Dios Jesús María, que por su intercesión salí de un fraude muy fuerte que no había muchas esperanzas,
éramos 300 personas en la misma situación. Preocupada acudí al Siervo de Dios y sólo 5 personas fuimos las agraciadas entre ellas fue mi esposo.

Doy gracias a Dios por ello.

13. familia González Marcos 

La familia González Marcos desea agradecer por este medio las oraciones al Venerable y Siervo de Dios Jesús María Echavarría y Aguirre por cuya intercesión se logró que mi embarazo llegara a las 37 semanas y cinco días y de esa manera di a luz por cesárea a nuestro hijo Francisco que pesó 3.140g. gozando de perfecta salud y ya acaba de cumplir un año.Primero debo mencionar que haber quedado embarazada fue milagroso porque a miso porque a mis 42 años ya nos había dicho el doctor que iniciaba con la pre-menopausia y no había posibilidades de un embarazo, por ello, cuando el 18 de agosto de 2012 supe que estaba embarazada, di gracias a Dios y puse al bebé en sus manos.En las primeras semanas de embarazo, en agosto de 2012 se rompió el saco embrionario debido a una infección urinaria que no cedía aún después de tomar antibióticos, me pidieron 15 días de reposo, pero como debí regresar al trabajo, tuve 10 días de reposo en casa. Logramos llegar al término del primer trimestre y el bebé seguía creciendo con normalidad. El segundo trimestre transcurrió con más tranquilidad, pero iniciando el tercer trimestre la ecografía mostró que el líquido amniótico había disminuido lo cual volvía a poner en peligro al bebé. Pasé los últimos tres meses con estricta vigilancia médica y con la posibilidad de tener que aceptar un parto prematura. A las 32  semanas de nuevo una infección urinaria comenzó a generar contracciones y eso aunado al escaso líquido amniótico provocó que el bebé quedara muy abajo lo cual podía desencadenar una vez más un parto prematuro. Justo me acababan de dar mi incapacidad laboral y pude quedar en reposo 5 semanas para lograr llegar a la semana 37 que médicamente ya se consideraba un embarazo de término, así por medio de cesárea el bebé nació el sábado 6 de abril a las 10.20 am. Horas.¡Gracias Jesús María por este favor tan grande!.

14. Hermana María del Socorro Moncada Cavazos

Soy la hermana María del Socorro Moncada Cavazos, de la Congregación de Hermanas Catequistas Guadalupanas. El 5 de abril del presente año, visité la cripta donde está sepultado el Venerable Siervo de Dios Jesús María Echavarría para pedirle intercediera por una cirugía que iban a practicarme. Una operación de la vesícula es sencilla, pero no en mi caso;  tengo insuficiencia renal y me dializo cada noche, tengo un catéter conectado al peritoneo y tanto por el método de laparoscopía como por cirugía normal, mi operación era un riesgo.  Por laparoscopía infiltran un gas para dilatar el abdomen y podía moverse el catéter, por cirugía normal podían filtrarse líquidos que infectaran el peritoneo y entonces vendría un peritonitis severo.  Llegué al quirófano encomendándome a nuestro Padre, con mucha fe de que él intercedía por mí. Me quedé dormida bajo el efecto de la anestesia rezando la oración: “Jesús María Echavarría, amado y humilde Pastor, por las gracias que el Señor te dio, concédeme este favor”. No sé en qué momento dejé de rezarla pero yo me dormí con la oración en mis labios  y en mi corazón.Me operaron el 16 de abril y contra todos los pronósticos yo voy adelante, adelante. Le doy gracias a Dios que haya permitido a su Venerable Siervo, Jesús María Echavarría intercediera por mí en esta situación difícil. Ahora le pido me conceda total restablecimiento para seguir sirviendo en su reino.¡Gracias, Dios!, ¡Gracias Nuestro amado Padre!

15.  MARGARITA ELIZONDO DE AGUSTINI

A mí me operaron hace 4 años, 2 meses del corazón, fue una cirugía mayor, me pusieron dos válvulas biológicas, la mitral y la aórtica, pero recibí una segunda operación porque se me calcificaron mis válvulas, no podía caminar, ni podía hablar, ya no me contaban.Me volvieron a operar, duró la operación más de 9 horas, me operó el Doctor Alejandro Martínez y Bendito sea Dios aquí me tienen .La petición de este favor la hizo la madre Guadalupe Berlanga Reyes, HCG.  Al Señor Obispo Don Jesús Ma. Echavarría por indicación del R.P. Antonio Elizondo hermano de la paciente.

16. FRANCISCA LOPEZ CARRILLO 

Mi hermano Manuel López Salazar, casado, con dos hijos, fue preso en los Estados Unidos de Norteamérica, por haber tratado de pasar marihuana; lo iban a fusilar, me escribió dándome la noticia y yo como loca me fui a Catedral a ver al  Señor Cura García Siller a contarle lo que pasaba, él me dijo: “Que te abran la cripta donde está el Señor Obispo Jesús Ma. Echavarría y pídele, él te va a hacer el milagro”, así lo hice, entré a la Cripta y llorando le pedí con mucha fe, todos los días hacía lo mismo, después de misa, el sacristán ya sabía, me abría la cripta.Mi hermano antes del mes ya estaba en casa, no lo mataron. Me platicó que cuando lo iban a matar se les atravesaba un niño, varias veces lo intentaron pero ese niño les impedía disparar; entonces le dijeron: “Te vamos a mandar lejos, ese niño no nos deja”.Yo estoy muy agradecida con el Señor Obispo Jesús María Echavarría y le tengo mucha fe.
La petición de este favor la hizo la madre Guadalupe Berlanga Reyes, HCG.  Al Señor Obispo Don Jesús Ma. Echavarría por indicación del R.P. Antonio Elizondo hermano de la paciente.

17. Sr. José Alvarado Hernandez

 Yo tomaba mucho, un día estando en la cantina herir a una persona, me llevaron a la cárcel, oí el reloj de Catedral y me acuerdo del Señor Obispo; hacia una semana que había muerto. en ese momento le pedí que me ayudara, le dije: “santo obispo, de todo corazón te pido que me saques de esta” y gracias a Dios hasta lo borracho se me quito.
Tenia también una rodilla que se me inflamaba mucho por la circulación, hasta morada se me ponía me encomendé a el y a la Santísima Virgen y como por arte de magia me alivie, ya había tomado mucha medicina pero no me hacia efecto.Yo siempre le pido al Siervo de Dios Jesús María EchavarrÍa.

18. Hna. Maria Guadalupe Berlanga del Verbo Encarnado

Uimos a estudiar a la ciudad de México varias hermanas nos hospedamos en una casa en malas condiciones higiénicas, cerca de ahí estaban construyendo una casa y me pareció muy practica para nosotras, para la comunidad ya con frecuencia van hermanas a estudiar a la capital, mandé pedir permiso para comprar a la madre superiora general que estaba en Saltillo para comprar, y concedió el permiso, le pedí a nuestro padre que desde el cielo me ayudara para conseguir el dinero necesario, realice algunos negocios con una banco de Torreón, Coahuila y aunque tenia mucho miedo, pero también mucha confianza en Nuestro Padre y en Dios que así me a sacado de muchos apuros.
En 1979 mis sobrinos Ramiro y Rodolfo Valdés Berlanga, habían comprado una casa, pero nunca les dieron las escrituras, el dueño de la casa se fue a San Antonio, Texas y mis sobrinos tenían muchas dificultades.Yo le pedí a Nuestro Padre en el año de 1987 que este problema se arreglara y lo que no se hizo en 8 años, se arreglo en menos de 8 días, parece cosa increíble pero así fue.Yo me caí de una escalera en 1957 lastimándome la columna vertebral, me imposibilitaba el movimiento, me pusieron radiaciones, dos años después empece a sentir molestia al orinar, las radiaciones me habían afectado la vejiga, el dolor era tan fuerte que ni las medicinas recetadas por el especialista me ayudaban.Me dijo el doctor que necesitaba operación, que necesitaba unas curaciones y quise aceptar, le pedí a Nuestro Padre que intercediera por mi salud, que me hiciera ese favor y gracias a Dios y a él hasta la fecha no he sentido ninguna molestia, yo lo considero un verdadero milagro, porque no necesite ni medicamento ni operación.En el mes de agosto de 1963, tuve unas pruebas morales muy tremendas, muy dolorosas que yo sentía que se me desgarraba el alma, gracias a Nuestro Padre fundador me sostuvo, puso en mi camino unos medios humanos muy fuertes, muy poderosos, sacerdotes, religiosas, hermanas me sostuvieron, me ayudaron a resistir y a seguir adelante, gracias a Nuestro Padre e él le debo mi vocación, a la intercesión que él tuvo ante Dios Nuestro Señor por mi.

19. Hermana Rosalba Méndez Velázquez, HCG.

El día 10 de marzo de 1982 nos dirigíamos a  Templo del Niño de la Salud de la Ciudad de Monterrey, N.L. para asistir a misa. De regreso a casa antes de cruzar el Boullevar oímos un ruido pero no percibimos de donde venía; al cruzar las calles y grandes avenidas de la ciudad, no nos dimos cuenta que la máquina venía detrás de nosotras y nos arrolló. Yo quedé completamente inconsciente y la Hna. Luz Elena Rocha solamente golpeada y fracturada de la clavícula porque a ella  la aventó.

Me llevaron al Hospital Muguerza, después de 24 horas empecé a ver muy nublado sin distinguir a las personas, y sus caras. Escuchaba pequeños ruidos, un poco de dolor en un oído. Espiritualmente  yo estaba tranquila. Se acercaron varias hermanas y la Superiora General que me decía al oído que estaba orando por mí y muchas personas también.

Después de un momento alcancé a ver y a escuchar con más claridad y a conocer a las personas; conocí a mi madre, recordé con mucha alegría que Nuestro Padre, el Señor Echavarría estaba en proceso y que él podía interceder por mí, naturalmente todo dependía de la voluntad de Dios pues estaba en sus manos. Yo tenía mucha confianza y pasé la noche tranquila.

A partir de allí los médicos se quedaron admirados de mi avance de salud. Pasé 8 días con oxígeno en la boca, lo que me impedía articular palabra, después lo pasaron a la tráquea. Tenía 14 costillas fracturadas que perforaron los pulmones y la sangre que me aplicaban la sentía. Tenía además dos canalizaciones una del lado derecho y otra al lado izquierdo. Poco a poco mis pulmones cicatriza-ron pues me atendieron cuatro especialistas y un practicante.

El doctor Teodoro Guzmán, mi médico familiar, decía que sólo un milagro podía salvarme pues tenía solamente un 5 % de vida y para mí sí es un milagro que esté viva. Recuerdo que hubo un momento que alrededor de mi cama había entre doctores y enfermeras unas 15 personas. Me quitaron la cánula y un médico me dijo: “hable usted”, lo que pude decir fue: “Buenas noches”, el médico asombrado dice: “Gracias a Dios, aquí se ha obrado un milagro”. Era tanta mi gravedad que sólo Dios podía salvarme la vida. Yo tenía una fe ciega en Dios y en nuestro Padre Fundador, el Sr. Obispo Jesús María Echavarría.

Permanecí 15 días en cuidados intensivos, después me pasaron al cuarto, al día siguiente a Rayos X, el doctor me dice: “Oiga, usted no está fracturada, usted está molida”. Me pidió que levantara los brazos y no pude.

Lo maravilloso fue la rápida cicatrización de los pulmones, lo de las costillas tardó un poco más y solamente con absoluto reposo, nada de vendas ni de fajas.

Yo considero que por intercesión del Señor Echavarría me hizo el milagro de mi recuperación y le estoy sumamente agradecida porque además no he sentido ninguna molestia. Todos los días con alegría y gozo le doy gracias a Dios que por intercesión de quienes invocamos nos escucha.

El día 13 de agosto, pasé por mi propio pie, por el mismo lugar donde sufrí el accidente, me dirigí al templo del Niño de la Salud para participar en la Eucaristía como de costumbre.

Existen los documentos comprobatorios del Hospital Muguerza.

 

20. María Melquiades del Valle de Ramos

A un familiar mío de nombre María Teresa Ruiz le diagnosticaron cáncer en la espina dorsal y una embolia.la familia pidió con mucha devoción al siervo de Dios Jesús María Echavarría, rezaron la oración, le pusieron la estampita y la reliquia, después de tres meses, los doctores determinaron que estaba totalmente curada. Estuvo recibiendo muchos tratamientos, el doctor estaba asombrado de esta curación decía que era increíble.

 

21. Ma. Montserrat Salas Villa H.C.G

Quiero agradecer a Nuestro Padre Jesús María Echavarría el favor que le hizo a la hermana Micaela Aparicio y el que me hizo a mi, tenia yo un quiste en la mano, un doctor de Monterrey y otro de Torreón me dijeron que necesitaba operación, yo no quería opte por pedirle a Nuestro Padre, me ponía la estampita en la bola tan fea que tenia y en menos de una semana desapareció, yo le pedí con mucha fe por que no aceptaba la operación. Jamás me volvió a salir.

Al iniciar una misión fui a visitar a una señora que estaba en estado lamentable, tremendo, casi para perder sus piernas a consecuencia de una infección que pesco entre las hierbas y algunos animalitos, tenia unas ampollas que le supuraban, la iban carcomiendo, cuando la doctora le hacia curaciones ya se le veía el hueso.

Estuve platicando con ella y le dije: “vamos a pedirle a Nuestro Padre con todo nuestro corazón para que le conceda la salud”. Dos meses después le lleve la comunión y la encontré en la cocina, me enseño las piernas ya sanas, solo le quedaban algunas manchas. Nuestro Padre le hizo el favor

22. Sor María Benita Sánchez Mendoza

En casos de apuro yo recurro al Siervo de Dios, en obstáculos fuertes que tienen trascendencia, yo me encomiendo a él y salgo adelante, aun en cosas materiales.

Estoy en un colegio de escasos recursos, lo sostiene un patronato, la presidenta de este patronato me dice. “seria bueno que vayan construyendo la pared del fondo del edificio”. Yo le contesto: “no tenemos entrada de dinero”, me encomendé de inmediato al Señor Echavarría y le dije:”tu sabes lo que son los niños pobres” y sorpresa a los pocos días tenia un camión de arena, al día siguiente pedí precio a las ferreterías, sin haber hecho el pedido me mandaron el material, llame para decir que no tenia ni un centavo para pagar y me contestaron que todo me lo regalaban.

El Siervo de Dios Jesús María Echavarría y Aguirre siempre me ayuda en todo.

 

23. Hna. Paulina Tovar Covarrubias H.C.G.

El día 13 de julio de 1983, mi sobrino Javier salió para investigar quien andaba robando su casa, en ese momento le dispararon sobre el vientre, pidió a su esposa que lo llevara al IMSS de Saltillo, al tomarle placas los médicos vieron que el proyectil destrozo el hígado, pulmón y una vena vital, pasó 12 horas inconsciente, hasta el día 14 recobro el conocimiento, llevamos a un sacerdote para que aplicara auxilios espirituales.

Ese mismo día 14 volvió la gravedad, en el momento que recibí la noticia me fui al cuarto de Nuestro Padre a hacer oración, a pedirle al sagrado corazón de Jesús y a la Sma. Virgen que por intercesión de Nuestro Padre escucharan mi oración y se le concediera la salud a Javier. nunca antes yo había pedido a Nuestro Padre, desde el día 15 a 19 de julio, fueron días terribles, la gravedad era cada día mayor, los médicos decidieron operarlo, yo acudí insistentemente a orar al cuarto de Nuestro Padre de rodillas ante su cama le pedía con mucha fe que intercediera, que escuchara mi oración y me concedió ese favor.

Después de 5 días de la operación y de terapia intensiva se recuperó con mucha rapidez y el 3 de agosto regreso a su casa.

Al poco tiempo pudimos venir al cuarto de Nuestro Padre a dar gracias por su salud.

 

24. 

Mi