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1. Sofía Gloria Valencia de Rubio Culiacán, Sinaloa. México 18 de junio del 2005

Narración de un favor  que el Siervo de Dios Jesús María Echavarría, alcanzó de Dios por medio de su intercesión a la niña Silvia Cristina Rubio Álvarez.  De Culiacán, Sin.

 *       Mi nieta, nació el 18 de Sep. del  2001. A los 15 días de nacida se le diagnosticó Hidropesía y se le practicó una operación mediante la cual se le instaló una válvula en la cabecita con una sonda que le baja desde su cerebro hasta el abdomen para que le drenara ese exceso de agua en su cerebro.

*       A los 9 meses después, el 22 de junio del 2002, se le tapó la válvula y hubo qué operarla para revisarla y proceder a cambiarla. Se le cambió y al poco tiempo se le volvió a tapar; había que anestesiar a la niña para hacerle estudios en su cabecita y fueron 2 veces más que entró al quirófano.  Estaba ya muy malita y aquí en Culiacán le recomendaron a los papás que la llevaran a México para una mejor atención en su caso.

*       En México estuvieron en el Hospital Federico Gómez y en el Hospital Pediátrico Siglo XXI. Allá la volvieron a operar y estando en la sala de urgencias le hicieron punciones para extraerle el líquido   cefalo-raquideo. Pero todo fue contraproducente ya que no le dieron la atención debida a la niña los médicos de esos nosocomios y contrajo allá una infección que más tarde se le complicó.

*       Se regresaron de México con la niña, tenía muy altas temperaturas y desesperados por la negligencia y falta de atención médica y sintiendo un martirio por estar lejos de la familia en Culiacán.

*       Silvia fue internada en el Hospital Pediátrico en Culiacán, y en la noche del 16 de agosto 2002 fue el Padre Orozco a administrarle el bendito Sacramento de la Unción de Enfermos porque había contraído meningitis y estaba grave en terapia intensiva.

*       Mi Esposo Francisco, que estaba a un lado de la niña, cuando el Padre empezó a ungirla, dice que vio cómo ella reaccionó.

*       En la noche nos dijeron los médicos que le aplicarían lo último que se le podía hacer y el riesgo sería que le podía colapsar el cerebro administrándole un antibiótico mediante una jeringa directamente al cerebro por tres días seguidos.

*       Así se hizo y a los 5 días la niña empezó a reaccionar y milagrosamente la pus de su cerebro le empezó a salir completamente, con todo y las costras de pus pegadas. La Doctora que la atendía -Dra. Dulce María Espinoza- (no creyente) exclamó:
“€œEsto no se ve”€ Yo pensé éste es un milagro patente ¡Gracias Dios mío! La volvieron a operar para ponerle su válvula el 28 de agosto y el 28 se le tapó otra vez y entro de nuevo al quirófano.

*       Ese día por la tarde fui al hospital a cuidarla un rato, y de regreso a casa como no tenía carro me fui a pie al centro con la idea de comprar en la Librería San Pablo una estampita y flores para una imagen de Ntra. Sra. de Guadalupe que tengo en casa; por el camino iba muy triste y pensando en el largo viacrucis que han tenido que pasar  sus papacitos la familia y mi nieta a tan corta edad, (Aún no cumplía el año de nacida).

*       Llegué a la librería y me atendió muy amablemente la Hermana Clara María castro, le dije que yo ya estaba desesperada porque apenas salía la niña de una y entraba en otra crisis. Me dijo la Hermanita que no desesperara y que le pidiera a Dios Nuestro Señor a través del Sr., Obispo Jesús María Echavarría, oriundo de Bacubirito, Sinaloa.

*       Ellas a su vez iban a poner a Silvia Cristina  bajo la protección y amparo del Siervo de Dios Jesús María, para que a través de su intercesión hiciera el milagro de curarla completamente.

*       DOY TESTIMONIO de que a partir de entonces y haciendo oración y petición diariamente al Siervo de Dios, Jesús María Echavarría, la niña no ha tenido ningún problema con su válvula y goza de una buena salud y una inteligencia sorprendente y admirable,  a pesar de que los médicos decían que tendría serias secuelas en sus facultades al grado de no poder oír, ni ver, ni moverse.

 

¡Bendito y alabado sea Dios!

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